Desmontando fake news económicas de un catedrático de la Universidad de Chile

Cientos de jóvenes buenos para las matemáticas quieren estudiar cada año Economía en la Universidad de Chile. Pero, muchos de ellos y sus familias están pagando un ojo de la cara durante 5 o 6 años de estudios, para que la Universidad de Chile les enseñe las herramientas y conocimientos objetivos de la Economía, para después trabajar como buenos economistas en empresas de área privada y pública. Pero, hay problemas con que los alumnos están recibiendo por su dinero.


Autor, Jorge Auristondo Vilches.


El catedrático chileno Gonzalo Durán, investigador de Fundación SOL y académico de la Universidad de Chile, abordó en Radio Análisis los bajos salarios y explicó que “Un trabajador que gana hoy día la mediana salarial produce aproximadamente $1.800.000. Con eso paga su propio salario, $700.000, y el remanente, cerca de $1.100.000, es lo que se queda el empresario. (…) Lo que estamos viendo son relaciones de poder entre quienes venden su fuerza de trabajo, los y las trabajadoras, y quienes la compran, que son los empresarios

Aquí haré un análisis basado sólo en la realidad del conocimiento de la Economía de Libre Mercado o el Capitalismo, de cómo se mueve el mercado de dinero y el trabajo y cómo funcionan las empresas en la realidad dura y empírica, y que el Capitalismo es la única Economía que existe y funciona y ha funcionado en cualquier lugar del mundo. Si hasta en la República Popular China o en Vietnam, el Partido Comunista ha adoptado el Capitalismo Occidental como única herramienta de desarrolllo nacional y cada año miles de jóvenes chinos peregrinan hacia las mejores escuelas de Economía capitalista de Reino Unido y de los Estados Unidos. No hay otra Economía, y cuando hablamos de Economía, Economía y Capitalismo son la misma cosa, y es lo que utilizo aquí para analizar las enseñanzas de la Universidad de Chile. El Capitalismo ha evolucionado a Economía Digital y Cuántica e Inteligencia Artificial. ¡El marxismo es solo un fracaso que debe quedar guardado en el baúl de los malos recuerdos! ¡ Y, estar pagando millones para que te enseñen estas auténticas barbaridades ideológicas es un insulto a la inteligencia y, posiblemente, hasta una posible estafa!

INICIANOS DESGLOSANDO UNA ENSALADA DE CONCEPTOS TÉCNICOS MAL COMPRENDIDOS

TOMO PARA EL ANÁLISIS LA REALIDAD DE CÓMO FUNCIONAN LAS ECONOMÍAS Y EL.DERECHO LABORAL DE LOS ESTADOS UNIDOS, REINO UNIDO, SUIZA, ALEMANIA Y FRANCIA, TODAS POTENCIAS MUNDIALES Y LAS MÁS DESARROLLADAS.

La aseveración del catedrático Gonzalo Durán mezcla: 1) un dato salarial (la mediana), 2) una cifra de “producción” no especificada en el extracto y 3) una teoría del valor-trabajo. Desde Economía de Mercado y desde el derecho laboral de los Estados Unidos, Reino Unido, Suiza, Alemania y Francia, el núcleo del argumento es falso como descripción de cómo se genera, se asigna y se titula el ingreso. Lo que sí es cierto es más estrecho: hay un residual después de pagar salarios, hay poder de negociación y en Chile la mediana salarial es baja respecto del costo de vida. Eso no implica que el remanente “se lo quede el empresario” como apropiación del producto del trabajador.

I – Qué afirma realmente la frase.

Hay tres tesis distintas:

1 – Cuantitativa: un trabajador en la mediana “produce” unos $1.800.000, cobra ~$700.000 y deja ~$1.100.000 al empresario.

2 – Contable-moral: ese remanente es producto del trabajador que el empresario se apropia.

3 – Institucional: la relación es de poder entre quien vende “fuerza de trabajo” y quien la compra.

La primera es un ejercicio de valor agregado medio menos salario, típico de Fundación SOL (también lo han dicho como “3 horas para el sueldo y 5 para el capital”). No es productividad marginal del trabajador mediano ni utilidad neta del dueño.

La mediana salarial chilena sí está en un rango bajo: según sus propios informes recientes, alrededor de $600.000–$680.000 líquidos según la encuesta y el año; $700.000 es un orden de magnitud plausible como cifra redondeada de entrevista, no el punto exacto de 2026.

II – Por qué el cálculo económico no sostiene la conclusión.

El trabajador no “produce” $1.800.000 en solitario

El producto de una empresa es conjunto: trabajo, capital físico, inventario, software, marca, organización, energía, tierra, crédito y riesgo. El valor agregado por ocupado (PIB o VA empresarial / ocupados) no es lo que “produce un trabajador mediano”.

a – El PIB por ocupado en Chile ronda decenas de miles de dólares al año (un orden de ~$2,5–3 millones mensuales si se divide mal el PIB total entre ocupados y se habla en pesos), pero esa media incluye minería, finanzas, grandes empresas, capital intensivo y ocupados de muy distinta productividad. El trabajador en la mediana no es esa media.

b – En una panadería, un cajero no “produce” las ventas netas del local. Sin local, horno, receta, permisos, clientes y quien adelanta la plata, no hay producto que vender.

c – La productividad relevante para el salario, en un mercado, es la productividad marginal: cuánto valor extra aporta ese trabajador, no el promedio de toda la firma o del país.

Tratar el VA medio como “lo que produce el trabajador” es el error clásico de la teoría del valor-trabajo aplicada a contabilidad nacional.

NOTA: Al final del artículo añado una definición técnica de que son el VA empresarial y el VA medio.

El remanente no es “lo que se queda el empresario”

Después del sueldo líquido hay, como mínimo:

a – Cotizaciones e impuestos a cargo del empleador (en Chile no son triviales; en Alemania o Francia el tax wedge es mucho mayor).

b – Depreciación de máquinas y edificios.

c – Intereses y costo de oportunidad del capital.

d – Alquileres, seguros, pérdidas, mora, inventario dañado.

e – Impuesto a la renta de la empresa.

f – Reinversión.

g – Pago a muchos dueños (accionistas, fondos de pensiones —incluidos los de los propios trabajadores—, bancos).

La participación del trabajo en el ingreso (salarios + cotizaciones sobre el valor agregado) en Chile ronda ~52% en series internacionales recientes; en los Estados Unidos ~56%, Reino Unido ~58%, Francia ~60%, Alemania ~63%, Suiza aún más alta en algunas mediciones. Ningún país capitalista avanzado “deja el 61% al empresario” como cash personal. Una razón trabajo/producto de 700/1.800 (~39%) es un recorte grosero que omite capital, depreciación e impuestos.

Si el residual fuera puro “robo”, las empresas sin trabajadores (software, fondos, automatización) no tendrían sentido, y las de alta intensidad de capital no pagarían más, no menos, que las de baja productividad. En los datos chilenos de la propia Fundación SOL, la mediana sube con el tamaño de empresa: en firmas de 200+ trabajadores la mediana es claramente más alta que en microempresas. Eso es lo contrario de “más patrón = más extracción del mismo producto”.

Salarios en capitalismo no se fijan “pagándose a sí mismo y dejando el resto”

En economía de mercado el salario es el precio de un servicio laboral, determinado por:

a – productividad marginal (aproximada),

b – alternativas del trabajador (otro empleo, cuenta propia, no trabajar),

c – escasez relativa de esa habilidad,

d – costo de contratar (incluyendo despido, cotizaciones, jornada),

e – negociación individual o colectiva.

El empresario es reclamante residual: cobra lo que queda después de contratos (sueldos, proveedores, deuda). Por eso también absorbe pérdidas. Si el negocio quiebra, el trabajador ya cobró (hasta donde alcance la masa salarial privilegiada); el dueño puede perder el capital. Esa asimetría de riesgo es la contrapartida legal y económica de que el output no sea “del trabajador”.

La frase “relaciones de poder” no es falsa del todo: hay poder de mercado, sindicatos débiles o fuertes, información asimétrica, costos de cambiar de empleo. Pero reducir el mercado laboral a compra-venta de “fuerza de trabajo” al estilo marxista ignora que el trabajador también elige, se va, emprende, se capacita o negocia. En Chile una fracción relevante es cuenta propia; su “patrón” no se queda con $1.100.000: a menudo gana menos que el asalariado mediano.

III – Lo que dice el derecho del trabajo remunerado (no la metáfora de la “fuerza de trabajo”)

En los cinco países desarrollados tomados como ejemplo, el trabajo subordinado no es copropiedad del producto. Es un contrato de servicios bajo dirección. El empleador paga una remuneración; a cambio obtiene el resultado del trabajo y, por regla, la titularidad económica de ese resultado.

1 – Estados Unidos

La relación privada típica es employment at will: cualquiera de las partes puede terminar el vínculo por cualquier motivo lícito, sin causa ni indemnización legal general (salvo discriminación, represalia, contrato escrito o convenio colectivo).

b – No hay un estatuto general que declare que el trabajador es dueño de lo producido. El salario es contraprestación contractual.

c – En propiedad intelectual, la doctrina work made for hire atribuye al empleador las obras creadas en el curso del empleo. Las invenciones suelen cederse por contrato; el sueldo se considera contraprestación suficiente.

d – Distinción clave: employee (W-2) vs independent contractor (1099). El segundo vende un resultado, no “fuerza de trabajo” bajo subordinación; cobra precio, no sueldo, y asume riesgo.

Nada en el FLSA ni en el common law dice que el VA menos el wage “pertenece” al trabajador.

2 – Reino Unido

a – Tres estatus: employee, worker, self-employed. El employee tiene contrato de empleo (mutua obligación, control, servicio personal).

b – Hay salario mínimo, vacaciones, protección contra despido improcedente (tras antigüedad), pero el contrato sigue siendo de servicio, no de sociedad en el producto.

c – La PI creada en el curso del empleo pertenece al empleador (Copyright, Designs and Patents Act).

d – Los convenios colectivos, por defecto, no son contratos exigibles entre sindicato y empresa; los términos se incorporan al contrato individual. El residual de la firma no se “reparte por ley” al trabajador.

3 – Suiza

a – Régimen relativamente liberal (Código de las Obligaciones): contrato de trabajo = obligación de prestar trabajo al servicio del empleador a cambio de salario.

b – Hay plazos de preaviso, no un “at will” puro estadounidense, pero es más flexible que Alemania o Francia.

c – El empleador dirige el trabajo y se beneficia del resultado. No hay figura legal de “plusvalía” atribuible al trabajador.

4 – Alemania

a – Contrato de trabajo con subordinación personal (persönliche Abhängigkeit): el empleado se integra a la organización y sigue instrucciones.

b – Fuerte protección al despido (Kündigungsschutz) tras seis meses en empresas de cierto tamaño; plazos largos; consejos de empresa (Betriebsrat); convenios colectivos vinculantes.

c – Aun así, el trabajador no es cotitular del output. El residual es de la sociedad.

d – Matiz importante en inventos: la ley de invenciones de empleados parte de que el inventor-empleado es titular inicial, pero el empleador puede reivindicar la invención pagando una remuneración adicional. Eso confirma, no niega, que el régimen normal del trabajo no es “el producto es tuyo”: solo en invenciones hay un derecho específico y tasado.

5 – Francia

a – Contrato de trabajo definido por lien de subordination juridique: el empleador da órdenes, controla y puede sancionar.

b – Código del Trabajo denso: SMIC, 35 horas, despido tasado, representantes del personal. Eso regula el precio y las condiciones del contrato, no convierte al asalariado en dueño del excedente.

c – Reclasificación agresiva de falsos autónomos: si hay subordinación, hay contrato de trabajo. La ley distingue nítidamente vender un servicio independiente y vender trabajo subordinado; en ambos casos el cliente/empleador paga un precio, no “devuelve el producto menos la subsistencia”.

Síntesis jurídica: en los cinco sistemas el trabajo remunerado es locatio operarum (arrendamiento de servicios) o su equivalente moderno, no una sociedad de hecho sobre el valor creado. Las leyes laborales ponen límites (salario mínimo, jornada, despido, seguridad social). No establecen que $1.100.000 de VA “sean del trabajador”. Si el legislador quisiera eso, existiría copropiedad de la empresa o un derecho legal al residual; no existe.

IV – Veredicto sobre verdad o falsedad.

AfirmaciónJuicio
La mediana salarial chilena es baja respecto del costo de vida y de la mediaCierto como diagnóstico social, con matices de encuesta y de líquido vs costo empleador.
Ese trabajador “produce” $1.800.000No demostrado y conceptualmente incorrecto si se entiende como producto individual. Es, en el mejor caso, un VA medio mal atribuido.
El remanente $1.100.000 “se lo queda el empresario”Falso como hecho económico y legal. Es residual bruto que cubre capital, riesgo, impuestos, depreciación, otros factores y, a veces, utilidad. Muchas pymes no tienen ese margen.
El salario es solo lo que el trabajador “se paga a sí mismo” con su productoFalso. El salario es precio de un servicio en un contrato; no es un anticipo sobre un producto que ya era suyo.
Solo hay relación de poder compra/venta de fuerza de trabajoParcial y sesgado. Hay poder, pero también intercambio voluntario, alternativas, capital que eleva salarios y pérdidas del dueño.

La formulación “venden su fuerza de trabajo / compran fuerza de trabajo” es vocabulario de economía política marxista, no de la legislación laboral de esos países ni de la teoría de precios. En derecho comparado se vende trabajo o un resultado, bajo contrato, con titularidad del output en cabeza de quien contrata y asume el riesgo residual.

V – Lo que sí se puede decir sin esa tesis:

Un análisis capitalista o de Economía Real no niega salarios bajos ni rentas de monopsonio. Dice otra cosa:

a – Si la mediana es $600.000–$700.000 y el costo de vida es alto, el problema empírico es productividad del empleo típico, composición sectorial, capital por trabajador, informalidad y regulación, no un coeficiente de explotación de 1,6 extraído de un VA medio.

b – Subir salarios por decreto por encima de la productividad marginal del empleo típico no “devuelve” $1.100.000: reduce empleo, horas o márgenes de las firmas que no tienen ese residual, y desplaza actividad a informalidad (en Chile, informalidad con mediana muy inferior a la formal)

c – En los Estados Unidos y Suiza, con reglas más cercanas al contrato y al at-will / flexibilidad, los salarios reales de los ocupados son más altos que en Chile no porque el residual “se lo queden menos”, sino porque el producto por hora es mucho mayor.

d – Alemania y Francia muestran que se puede comprimir la distribución salarial y endurecer el despido sin declarar que el VA menos el sueldo es del trabajador. Siguen siendo economías de propiedad privada del residual.

En corto: la observación de que muchos chilenos ganan poco puede ser correcta. La explicación de que el mediano ya “produjo” $1.800.000 y el empresario se apropia $1.100.000 como relación de poder sobre la fuerza de trabajo no se sostiene ni como contabilidad de una empresa, ni como teoría de precios, ni como lo que establecen los contratos y códigos laborales de Estados Unidos, Reino Unido, Suiza, Alemania o Francia.


NOTA EXPLICADA: ¿Qué son el VA empresarial y el VA medio?

VA es valor agregado (en inglés, value added). Es lo que queda de las ventas después de restar lo que la empresa compró a terceros.

1 – VA empresarial

Es el valor que crea la empresa como unidad, no “lo que produce un trabajador”.

Fórmula básica:

VA empresarial = Ventas – Compras a proveedores

Ejemplo simple. Una panadería vende ( $10.000.000 ) al mes y compra harina, luz, envases y transporte por ( $6.000.000 ):

VA = 10.000.000 – 6.000.000 = 4.000.000

Esos ( $4.000.000 ) no son ganancia. Con el VA se pagan, entre otras cosas:

a – sueldos y cotizaciones

b – arriendo

c – intereses del banco

d – depreciación del horno y del local

e – impuestos

f – y, si sobra, utilidad del dueño o de los accionistas

Por eso el VA empresarial es un concepto de contabilidad nacional / cuentas de la firma, no de “plata que se mete al bolsillo el empresario”.

Hay dos lecturas habituales:

a – VA bruto: incluye depreciación.

b – VA neto: resta el desgaste del capital.

En el discurso del profesor Durán, cuando se dice que el trabajador “produce ( $1.800.000 )”, casi siempre se está usando un VA (o un proxy de VA) atribuido al trabajador, no la utilidad neta del dueño.

2 – VA medio

Es el valor agregado promedio por persona ocupada (o por hora):

VA medio = VA de la empresa, el sector o el país /dividido por número de trabajadores ( o de horas)

Si esa panadería tiene 4 empleados y un VA de ($4.000.000 ):

Eso no significa que cada cajero o cada panadero “produzca” un millón. Significa solo que, en promedio, hay un millón de valor agregado por puesto. El dueño, el capital, la ubicación y la organización también entran en ese promedio.

El PIB por ocupado es el VA medio de toda la economía: PIB ÷ personas empleadas. Es un promedio grueso. Mezcla minería, retail, servicios públicos, informales y grandes empresas.

Por qué importa en la frase de Durán:

La cadena implícita es:

1 – tomar un VA medio (de la firma, del sector o del país);

2 – restarle el salario mediano ( ‐~ $700.000 );

3 – llamar “lo que se queda el empresario” a la diferencia (~ $1.100.000 )

Ese paso 3 es el error. El VA medio ya no es el sueldo, pero tampoco es la ganancia del empresario. Es un pozo compartido entre trabajo, capital, Estado y desgaste de máquinas.

En una cuenta más honesta, el VA se parte así:

Destino del VAQué es
Remuneraciones + cotizaciones del empleadorPago al trabajo
Impuestos a la producción / rentaEstado
DepreciaciónReposición del capital
Intereses y rentasPrestamistas y dueños de inmuebles
Excedente netoUtilidad (si hay)

Solo la última línea se parece a “lo que se queda el empresario”, y suele ser mucho menor que “VA medio − sueldo líquido”.

Diferencia clave: promedio vs. margen vs. productividad individual

a – VA medio: promedio contable por cabeza.

b – Margen o utilidad: lo que queda después de sueldos, capital e impuestos.

c – Productividad marginal: cuánto valor extra aporta ese trabajador si se suma uno más. Eso es lo que, en un mercado, empuja el salario, no el VA medio.

Un trabajador mediano puede tener un VA medio “alto” a su alrededor (porque la empresa tiene máquinas caras) y, aun así, un aporte individual mucho más bajo. Al revés: en una microempresa de poco capital el VA medio es bajo y el “remanente” a menudo no existe; el dueño gana menos que el asalariado de una gran firma.

En una frase: VA empresarial es el valor que crea la firma después de insumos; VA medio es ese valor dividido por trabajadores. Ni uno ni otro son “lo que produce el trabajador y se apropia el empresario”.

EN CHILE CON UNA ECONOMÍA CRÓNICAMENTE DEBILITADA Y ATACADA POR LOS GOBIERNOS. DE LA IZQUIERDA HAY MUCHAS EMPRESAS QUE NO GENERAN GANANCIAS, SOLO MUEVEN PLATA POR PLATA. EJEMPLOS:

a – ABC: pasó de ganancia en 2024 a pérdida de US$ 6,5 millones en 2025.

b – Estatales: Metro y EFE arrastraron pérdidas fuertes, luego reducidas.

c – En el Termómetro Pyme de Agosto 2026, el 67% reportó caída de ventas y el 74% inyectó plata personal para financiar la operación. Eso es “el dueño pone su bolsillo para que el giro no se caiga”.

d – Startups y pymes hablan en la prensa de no llegar al break even: Awto cerró; Karün admitió riesgo tras 12 años. Eso es “aún no hay utilidad sostenible”.

Por eso una pyme puede decir con honestidad “casi no gano” y estar pagando sueldos. Las dos cosas caben: el residual del dueño es bajo o negativo, y aun así hay masa salarial. Eso contradice la idea de que “todo lo que no es sueldo se lo queda el empresario”.

I – El mapa real: no es “todos ganan 1,1 millones por trabajador”

El tejido chileno está partido:

a – Micro y pequeñas: más del 90% de las firmas, fracción chica de las ventas (del orden de 12–16% del total, según cortes del SII/Equifax). Ahí es donde más se oye “no queda nada”, hay quiebras, mora y el dueño se paga último o no se paga.

b – Grandes (unas 3% de las empresas): concentran la mayor parte de las ventas y de las utilidades que salen en La Tercera y la CMF.

Por eso conviven, el mismo año, Falabella ganando más de mil millones de dólares y Hites o Socovesa en rojo. Un promedio de “el empresario se queda 1.100.000 por trabajador mediano” no describe ni a las grandes (el residual se reparte entre accionistas, bancos, depreciación e impuestos) ni a las micro (a menudo no hay residual).

II – Respuesta directa:

PreguntaRespuesta
¿Hay balances que reconozcan pérdidas?Sí, todos los años, en la CMF y en declaraciones de renta.
¿Hay empresarios que digan que casi no ganan o que el margen se evaporó?Sí, sobre todo pymes, construcción residencial, retail chico y meses de costos altos.
¿Hay un reconocimiento publicado de que el negocio solo rota la misma plata y no crea ganancia como regla?No. Eso no es lo que firman auditores ni lo que muestra el agregado de sociedades abiertas.
¿Eso prueba que “el remanente se lo queda el empresario”?No. Prueba lo contrario en muchos casos: el remanente puede ser cero o negativo y el sueldo igual se pagó hasta que se acaba la caja.

En corto: sí hay empresas chilenas que declaran que no ganan, y está en los estados financieros. No hay un reconocimiento serio de que el giro capitalista local sea un trueque estéril de la misma plata. Donde no hay ganancia, el balance dice pérdida; donde hay ventas gordas y margen flaco, hay utilidad pequeña, no “cero valor”. Esas dos cosas —pérdida de unos y utilidad de otros— son exactamente lo que un mercado permite y lo que los papeles públicos ya muestran.

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