CON LA APARICIÓN DE WILLOW, INTELIGENCIA ARTIFICIAL CUÁNTICA DE GOOGLE ESPECIALISTA EN ALGORITMOS MATEMÁTICOS SE ACABÓ LA INVULNERABILIDAD DE LA CADENAS DE BLOQUES DEL BITCOIN Y LAS CRIPTOMONEDAS.
Autor, Jorge Auristondo Vilches.
Willow es un chip cuántico especialista en resolver algoritmos desarrollado por Google Quantum AI. Este chip representa la última generación de avances en computación cuántica, diseñado específicamente para mejorar la corrección de errores en los cálculos cuánticos. Su objetivo es dar un paso hacia la creación de un ordenador cuántico a gran escala, capaz de resolver problemas que serían imposibles para las computadoras clásicas actuales, incluso los superordenadores más avanzados.
Google presentó Willow como un sucesor de su anterior chip, Sycamore, que alcanzó la supremacía cuántica en 2019. Con más qubits y capacidad para manejar interferencias (ruido), Willow refuerza los esfuerzos de Google en superar los límites de la computación tradicional.
WILLOW Y EL BITCOIN
Google empieza a cotizar en Bolsa en Inteligencia Artificial y chips cuánticos, porque ya tiene una pata del negocio que el inversor no se esperaba: se trata de Willow, un componente cuántico, un chip y un avance cuántico con super ordenadores que permite la resolución de grandes problemas matemáticos.
Willow va a poder resolver problemas matemáticos complejos como los algoritmos de las cadenas de bloques del Bitcoin y de las criptomonedas en tan solo 5 minutos; eso significa que el valor de las criptomonedas puede llegar a caer a cero. Eso significa que Google con Willow puede descifrar el algoritmo que está detrás del sistema de protección de bitcoin y poner el valor de las criptomonedas en cero.
Información técnica
Willow es el chip de computación cuántica superconductor más potente y nuevo de Google, y el siguiente paso en el camino hacia la construcción de computadoras cuánticas a gran escala y la exploración de sus aplicaciones.
Willow ha aumentado los tiempos de coherencia cuántica en un factor de cinco, pasando de 20 microsegundos en Sycamore a 100 microsegundos en Willow. Este avance se logró gracias a la nueva fábrica de chips cuánticos superconductores dedicada de Google en Santa Bárbara, una de las pocas en el mundo.
Willow ya ha superado las demostraciones innovadoras de Sycamore, y sus cúbits lógicos ahora operan por debajo del umbral crítico de corrección de errores cuánticos, un objetivo buscado durante mucho tiempo en el campo de la computación cuántica. Willow también ha logrado tiempos de vida de cúbits lógicos mucho más largos que todos los tiempos de vida de los cúbits físicos que los componen. Esto significa que, incluso a medida que los chips cuánticos se hacen más grandes y complejos al agregar más cúbits, se puede usar la corrección de errores cuánticos para mejorar su precisión.
Willow también se ha enfrentado a una de las supercomputadoras más poderosas del mundo con el punto de referencia de muestreo de circuitos aleatorios, y los resultados son bastante sorprendentes. Según las mejores estimaciones, un cálculo que le toma a Willow menos de cinco minutos le tomaría a la supercomputadora más rápida 10^25 años, una escala de tiempo mucho más larga que la edad del universo. Este resultado destaca la brecha exponencialmente creciente entre la computación clásica y cuántica para ciertas aplicaciones.
Sus cúbits y acopladores sintonizables permiten puertas y operaciones súper rápidas para lograr bajas tasas de error, reconfigurabilidad para optimizar el hardware in situ y ejecutar múltiples aplicaciones, y alta conectividad para expresar algoritmos de manera eficiente. Google aprovecha esta sintonización para permitir un alto rendimiento reproducible en todo el dispositivo. Los cúbits Trin de Google pueden reparar los cúbits atípicos reconfigurándolos para que funcionen en línea con el resto del dispositivo. Los investigadores de Google también pueden usar la sintonización para desarrollar continuamente nuevas estrategias de calibración que reduzcan los errores en todos los cúbits clave con software.